Prunus avium

(L.) L.
 

Género: Prunus

Cerezo silvestre; cirerer (cat.); gereziondoa (eusk.); cereixeira (gall.); cerejeira brava (port.).

 

Prunus avium

Imágenes de Prunus avium
  1. Prunus avium

    Yemas, del extremo de una rama (izq.) y de un brote lateral (der.).
  2. Prunus avium

    Brotes juveniles de hojas y flores
  3. Prunus avium

    Ejemplar en plena floración
  4. Prunus avium

    Follaje otoñal.
  5. Prunus avium

    Estípulas y glándulas del peciolo.
  6. Prunus avium

    Hojas de margen aserrado y ápice acuminado, y frutos sujetos por largos pedúnculos
  7. Prunus avium

    Detalle de los frutos sujetos por largos pedúnculos
  8. Prunus avium

    Aspecto otoñal
  9. Prunus avium

    Inflorescencias con flores largamente pedunculadas
  10. Prunus avium

    Flores sujetas por largos pedicelos.
  11. Prunus avium

    Detalle de la corteza.
  12. Prunus avium

    Hoja de margen aserrado, con dos glándulas rojizas en el pecíolo

Árbol no espinoso de hasta 25 m de altura. Corteza brillante de tonos grisáceos o rojizos, que se va ennegreciendo con el tiempo y que frecuentemete exuda una resina roja. Ramas juveniles de tonalidad rojiza. Yemas lampiñas, de color castaño brillante, alternas al final de las ramas o en grupos compactos sobre cortos brotes laterales. Hojas de margen aserrado, con glándulas en el extremo de los dientes, ápice muy puntiagudo, algo más anchas por encima de la mitad del limbo, pelosas por el envés. Están sujetas por largos pecíolos que portan dos glándulas de color rojo o negro en la zona de unión con el limbo.
Floración desde mediados de la primavera a principios del verano. Flores blancas, habitualmente agrupadas de 2 en 2, sujetas por largos pedicelos. Los frutos son las cerezas que maduran en verano.

Distribución

Aparece de forma esporádica en bosques caducifolios en toda la mitad septentrional de la Península Ibérica, disminuyendo su presencia hacia el Sur. Prefiere lugares frescos y sombríos, en zonas de montaña, indiferente al tipo de substrato.

Observaciones

Se cultiva ampliamente para la obtención de sus frutos. En los ejemplares silvestres, las cerezas presentan un sabor entre ácido y amargo.
La madera es una de las más vistosas, duras y reconocidas actualmente. Se recomienda su cultivo con fines madereros y ecológicos, aunque su crecimiento es lento.