Pinus nigra

Arnold
 

Género: Pinus

Pino salgareño, pino negral, pino laricio; pinassa (cat.).

 

Pinus nigra

Imágenes de Pinus nigra
  1. Pinus nigra

    Porte.
  2. Pinus nigra

    Rama con piñas y el tramo de crecimiento del nuevo año.
  3. Pinus nigra

    Semillas aladas Ipiñones).
  4. Pinus nigra.

    Conos femeninos
  5. Pinus nigra

    Apófisis de las escamas seminíferas de la piña
  6. Pinus nigra

    Mucrón de la escama seminífera
  7. Pinus nigra

    Piñas en diversos estadios de la liberación de los piñones.

Se trata de nuestro pino autóctono peninsular que más talla puede alcanzar, cercana a los 50 m, aunque habitualmente no suele sobrepasar los 30. Cuando es joven suele tener la copa ovoidea, con ramas casi desde la base del tronco; ya de viejo, llega a tener la copa reducida solo a la parte superior y toma aspecto aplanado, parecido como una bandeja. La corteza del tronco está constituida por placas longitudinales de color gris claro, casi plateada cuando se observa desde lejos. Las hojas se encuentran en parejas, son aciculares, largas, de 6 a 16 cm, y flexibles (más que las de Pinus pinaster, con quien podría confundirse cuando las hojas tienen gran tamaño). Se han plantado con frecuencia ejemplares correspondientes a una variedad centroeuropea que tiene las acículas más cortas y algo pinchudas.
Las piñas se unen a la ramilla por un pedúnculo muy corto (de menos 5 mm) y delgado. Son cortas, de 4 a 8 cm de longitud, de color verde cuando jóvenes, pero marrón claro al madurar. Cerradas tienen forma cónica, simétrica, con la parte superior de las apófisis redondeada, y no picuda como en P. sylvestris. Esta característica se sigue apreciando cuando se abren las piñas y, además, se puede ver que el interior de las escamas es de color marrón oscuro o negro por su cara inferior. Poco tiempo después de la diseminación de las semillas las piñas van desprendiéndose y cayendo al suelo.

Distribución

Es natural del centro y sur de Europa, donde se encuentra ampliamente repartido por las áreas montañosas, en muchos casos constituyendo poblaciones aisladas que han dado lugar a la aparición de diversas subespecies y variedades. En la Península se encuentra en el centro y en la mitad este, con tres grandes áreas geográficas: Pirineos, Sistema Ibérico y sierras béticas, pero también aparecen núcleos de población en otros lugares, como Sierra de Gredos, Sierra de los Filabres, etc.
Es, por tanto, especie típica de las montañas de clima mediterráneo con sequía estival atenuada. Prefiere sustratos calizos y dolomíticos, aunque también existen poblaciones sobre suelos silíceos (Gredos, Filabres, Baza). Aparece en altitudes que van desde los (500) 800 hasta 2000 m.

Observaciones

Su madera tiene colores blancos o amarillentos. Es muy estimada por sus propiedades mecánicas y por proporcionar piezas de buenas dimensiones. Se ha empleado en construcción, sobre todo para hacer vigas, andamios, encofrados, etc., en la fabricación de carros y vagones de tren; en carpintería de exteriores para hacer ventanas y puertas; para muebles, especialmente mesas, alacenas, arcones, etc.; también para otros usos menores como los palets para el transporte de objetos embalados. Terminada la guerra civil en 1939, fue muy empleada para hacer traviesas y reconstruir la red ferroviaria. También se utilizó para postes de la antigua red eléctrica y telefónica. Sus troncos bajaron por muchos de nuestros ríos, como el Guadalquivir y el Tajo, además de otros de Cuenca, Albacete y Guadalajara. En los periodos de máxima demanda de resina también se resinó en alguna sierra. Su leña ha sido bien considerada. Hoy día sigue proporcionando una de las maderas españolas de más interés, con la que se llegan a hacer todo tipo de piezas cada vez más refinadas, desde chapas a vigas laminadas de grandes prestaciones tecnológicas.