Ficus carica

L.
 

Género: Ficus

Higuera, cabrahigo, figuera (cat.), pikondoa (eusk.), figueira (gall. y port.)

 

Ficus carica

Imágenes de Ficus carica
  1. Ficus carica

    Infrutescencias (higos)
  2. Ficus carica

    Detalle de las yemas y corteza con lenticelas
  3. Ficus carica

    Porte
  4. Ficus carica

    Infrutescencia o fruto compuesto (sicono)
  5. Ficus carica

    Aspecto de las hojas lobuladas
  6. Ficus carica

    Detalle del margen y de la nerviación de las hojas
  7. Ficus carica

    Detalle de la corteza
  8. Ficus carica

    Infrutescencias y yema apical durante el invierno.
  9. Ficus carica

    Ficus carica. Brote primavera e inicio de la floración.
  10. Ficus carica

    Conjunto de infrutescencias (higos)

Arbolillo caducifolio de unos 7 u 8 m de altura como máximo, ramificado casi desde la base, con el tronco principal muy corto y ramas abiertas. Corteza de color gris claro y lisa. Es intensamente aromático y cuando sufre una herida, segrega un jugo lechoso. Yemas alargadas y puntiagudas, de color marrón. Hojas, grandes, alternas, ásperas al tacto, pecioladas y con un limbo de forma variable, por lo general con tres o cinco profundos lóbulos. Son de color verde vivo, algo más claras por el envés.
Flores encerradas en el interior de un receptáculo carnoso, más o menos redondeado o piriforme, provisto de un poro en el extremo. Las flores más próximas al poro son masculinas; el resto, la mayoría, femeninas, unas fértiles y otras estériles. Existen diferencias entre individuos en cuanto a la repartición de los sexos; en algunos predomina claramente la parte masculina (cabrahigos o higueras bordes) mientras que otros son casi funcionalmente femeninos (higueras de Esmirna).
El receptáculo continúa creciendo durante el desarrollo de los frutos; es el higo, que madura en verano. Los verdaderos frutos son los diminutos huesecillos que lleva en su interior. La polinización la lleva a cabo la hembra de un himenóptero (Blastofaga grossorum) que penetra por el poro para efectuar la puesta en el interior del higo, sobre las flores femeninas estériles. Algunos ejemplares producen en años favorables una segunda generación de inflorescencias. Quedan en el árbol durante el invierno y maduran a la primavera siguiente sin haber sido polinizadas; son las brevas. Temporalmente, aparecen en el año antes que los higos.

Distribución

La higuera vive en el entorno de la región mediterránea y en zonas templadas del continente asiático, pero ha sido tan ampliamente cultivada desde antiguo y se asilvestra con tanta facilidad que es casi imposible determinar su región de origen. En la Península, está presente en todas las provincias españolas y portuguesas, así como en las Baleares, desde el nivel del mar hasta los 2000 m. Es indiferente al tipo de suelo, puede habitar incluso en las grietas de los roquedos y entre las piedras de los muros. Requiere aporte de agua, por lo que es común también en sotos de ríos.

Observaciones

La madera no es de buena calidad, se pudre facilmente y tampoco se utiliza para leña o carbón. Sin embargo, los higos, tanto frescos como secos o confitados, constituyen un excelente alimento, rico en azúcares y vitaminas, y muy energéticos. Con ellos también se hacen bebidas alcohólicas, vino y aguardiente. El látex blanco que segrega toda la planta se ha utilizado para cuajar la leche en la fabricación de quesos.
Si se corta o se descuaja, rebrota vigorosamente de cualquier resto que se deje. Su sistema radical es tan potente y pertinaz que puede dañar seriamente muros y construcciones, como sucedió con que que había arraigado en la Puerta de Toledo de Madrid.
Muchas higueras cultivadas carecen de flores masculinas y requieren para la maduración de los frutos, la llegada del polinizador desde alguna higuera silvestre. Para ello, se cuelga de las ramas de la cultivada una rama con inflorescencias de la silvestre, lo que se denomina "cabrahigar la higuera". En la actualidad, muchas variedades de cultivo son partenogenéticas, es decir, maduran los higos sin necesidad de polinización y fecundación.

Es frecuente el uso de otras especies del género Ficus como ornamentales. Son ejemplares corpulentos y de hojas grandes, que producen una especie de higos de pequeño tamaño. No son raros en los parques de las ciudades andaluzas, por ejemplo.